Relleno Facial

El ácido hialurónico es un componente natural de nuestra piel y junto con los mucopolisacáridos constituye la sustancia fundamental de la dermis. Con la edad la calidad del AH se va degradando y su cantidad disminuye, lo que provoca alteraciones de la dermis, sequedad de la piel y la formación progresiva de finas arrugas que aumentarán según avance la edad.

En las edades juveniles la piel llega a contener un 0’03% de ácido hialurónico que se reduce menos de la mitad conforme vamos cumpliendo años (0’007% a los 75 años). Dicha disminución contribuye a la pérdida de hidratación, al afinamiento de la piel y a una menor capacidad de ésta para restablecerla. Su uso en aplicaciones como implante dérmico comenzó en 1970 y desde entonces se han reportado numerosos estudios con la intención de valorar sus efectos y descartar la aparición de efectos secundarios. La estructura molecular del ácido hilaurónico hace de él una verdadera “esponja molecular” que absorbe 50 veces su peso en agua por lo que garantiza la hidratación de la piel manteniéndola joven y lozana. El AH que empleamos es de origen biosintético lo cual tiene la ventaja de no emplear animales con fines estéticos y la ausencia de transmisión de posibles enfermedades entre especies o de reacciones alérgicas en pacientes sensibilizados a alimentos comunes como la carne de vacuno o de pollo, o el huevo. Todos los productos son sometidos a esterilización terminal, a diferencia de los fabricados en condiciones asépticas.

El AH es químicamente idéntico en todos los organismos vivos por lo que no tiene actividad inmunológica y hace innecesarias las pruebas cutáneas previas al tratamiento. Pero aún así no se descarta la posibilidad de que aparezca cierta reacción de hipersensibilidad leve y pasajera. Las mejores indicaciones del AH son el relleno de arrugas como el surco nasogeniano, las arrugas de marioneta, el modelado de los labios, de las mejillas, la zona malar o el contorno facial, para lo cual podemos elegir entre 4 “densidades” diferentes que nos permiten adecuar el resultado a cada caso concreto.